Estimado Manuel:
Gracias por tu sinceridad...Escribir desde la verdad -como lo haces- refleja mucha entereza ... nada de timidez.
Me identifico mucho con tus reflexiones... también dudé bastante si asistir o no a este encuentro... temía sentirme ajeno y desvinculado al enfrentarme a un grupo de personas prácticamente desconocidas ... después de todo me retiré al finalizar quinta preparatoria ... posteriormente no mantuve contacto con nadie, excepto Héctor Domínguez ( que es amigo de todo Chile...). Esos antiguos compañeros con quienes jugaba al "paco ladrón" ( nadie quería ser paco....) hoy estarían transformados e irreconocibles ... quizás algunos convertidos en señores arzobispos de cachetes colorados y gran barriga, o en connotados constructores de casas en Villarrica ( ¿te suena familiar eso? )...
Dentro de mis cavilaciones me planteaba si de alguna forma no debía rendir examen ante una comisión colectiva que me interrogaría sobre mis logros y fracasos en el curso de mi vida.
Y la verdad es que ya no estoy para exámenes ni me gusta ser calificado o tasado.
Y más aún ¿alguien me reconocerá después de tantos años? ....
Manuel, mi infancia también fue dura, con carencias importantes.
Sé a qué te refieres cuando aludes a un niño con temores...También me habría gustado jugar fútbol... miraba con tremenda admiración a S. Aninat y J.C. Prieto que eran magistrales, y yo bastante torpe.
Algunos profesores fueron maravillosos conmigo como la Amandita en primera preparatorias, pero otros personajes me resultaron siniestros como el engominado Vergara ( que sacaba brillo a sus zapatos en el pantalón) o la famosa madame de francés que me detestaba...
.
Pero esta es una buena oportunidad para acogernos entre todos, sin exigencias, con gratuidad incondicional.
Es una ocasión para confirmar que los "fantasmas del pasado" son solo fantasmas ... no existen....
Al igual que tú desconozco el epílogo de esta reunión ... pero apuesto a que será entretenido, emocionante, capaz de reconciliarnos con nuestro propio pasado.
Tiene algo de reencuentro. Algo de despedida.
Es una pequeña aventura espiritual ...que ya ha comenzado con este intercambio de valiosos emailes.
La última vez que nos vimos fue en la casa de Héctor. Tuve un enorme gusto en esa oportunidad ... ese antiguo compañero niño que fuiste, que se aproximaba al pizarrón para poder leer por su mala vista, ahora se presentaba como un hombre adulto lleno de sabiduría, con un estilo propio y original .Te propongo generemos las oportunidades para volver a vernos y conversar largo ( Héctor pone el trago)
Envío adjunto una fotografía actual, en la que aparezco con mi señora.
Superpongo otra mía en primera preparatorias.
Un abrazo
Alfonso Alliende Luco
Gracias por tu sinceridad...Escribir desde la verdad -como lo haces- refleja mucha entereza ... nada de timidez.
Me identifico mucho con tus reflexiones... también dudé bastante si asistir o no a este encuentro... temía sentirme ajeno y desvinculado al enfrentarme a un grupo de personas prácticamente desconocidas ... después de todo me retiré al finalizar quinta preparatoria ... posteriormente no mantuve contacto con nadie, excepto Héctor Domínguez ( que es amigo de todo Chile...). Esos antiguos compañeros con quienes jugaba al "paco ladrón" ( nadie quería ser paco....) hoy estarían transformados e irreconocibles ... quizás algunos convertidos en señores arzobispos de cachetes colorados y gran barriga, o en connotados constructores de casas en Villarrica ( ¿te suena familiar eso? )...
Dentro de mis cavilaciones me planteaba si de alguna forma no debía rendir examen ante una comisión colectiva que me interrogaría sobre mis logros y fracasos en el curso de mi vida.
Y la verdad es que ya no estoy para exámenes ni me gusta ser calificado o tasado.
Y más aún ¿alguien me reconocerá después de tantos años? ....
Manuel, mi infancia también fue dura, con carencias importantes.
Sé a qué te refieres cuando aludes a un niño con temores...También me habría gustado jugar fútbol... miraba con tremenda admiración a S. Aninat y J.C. Prieto que eran magistrales, y yo bastante torpe.
Algunos profesores fueron maravillosos conmigo como la Amandita en primera preparatorias, pero otros personajes me resultaron siniestros como el engominado Vergara ( que sacaba brillo a sus zapatos en el pantalón) o la famosa madame de francés que me detestaba...
.
Pero esta es una buena oportunidad para acogernos entre todos, sin exigencias, con gratuidad incondicional.
Es una ocasión para confirmar que los "fantasmas del pasado" son solo fantasmas ... no existen....
Al igual que tú desconozco el epílogo de esta reunión ... pero apuesto a que será entretenido, emocionante, capaz de reconciliarnos con nuestro propio pasado.
Tiene algo de reencuentro. Algo de despedida.
Es una pequeña aventura espiritual ...que ya ha comenzado con este intercambio de valiosos emailes.
La última vez que nos vimos fue en la casa de Héctor. Tuve un enorme gusto en esa oportunidad ... ese antiguo compañero niño que fuiste, que se aproximaba al pizarrón para poder leer por su mala vista, ahora se presentaba como un hombre adulto lleno de sabiduría, con un estilo propio y original .Te propongo generemos las oportunidades para volver a vernos y conversar largo ( Héctor pone el trago)
Envío adjunto una fotografía actual, en la que aparezco con mi señora.
Superpongo otra mía en primera preparatorias.
Un abrazo
Alfonso Alliende Luco
No hay comentarios:
Publicar un comentario